sábado, 10 de octubre de 2009

LA ESCRITURA

La invención de la escritura nació de la necesidad práctica de registrar inventarios. Los primeros rastros de sumerio escrito datan del año 3100 a. de N.E. y son marcas en pequeñas tabletas de arcilla que se sujetaban como etiquetas a los objetos que nombraban. Los sumerios ricos que poseían grandes depósitos de grano y rebaños de ganado usaban tabletas grandes, inscritas con pictografías en columnas para sus cuentas.
Pictografías y escritura cuneiforme
Las primeras palabras escritas fueron dibujos simplificados que se conocen como pictografías. Estos signos se trazaban sobre arcilla húmeda con una caña de punta afilada. Sin embargo, este estilo puntiagudo no perduró porque dejaba bordes irregulares en la arcilla. En su lugar, se usó el estilo con punta triangular, que se oprimía sobre la arcilla, dejando una serie de impresiones con forma de cuña, de ahí que a la escritura de Mesopotamia se le llame escritura cuneiforme (“en forma de cuña”). Asimismo, además de la arcilla, comenzaron a usarse otros materiales para escribir sobre ellos, como la piedra, vasijas de barro y en paneles revestidos de cera.
Los escribas
Los escribas eran los especialistas que se dedicaban al arte de la escritura. Estos requerían de años de estudio en la edubba, escuela mesopotamia. Cuando los escribas se convertían en profesionales siempre ocupaban cargos elevados en el gobierno porque la escritura desempeñaba una función predominante en la vida de Mesopotamia. Con el paso del tiempo, los escribas estilizaron los toscos símbolos primitivos que sólo representaban objetos y crearon una escritura compleja capaz de expresar ideas abstractas. De este modo, la escritura permitió conservar pensamientos y experiencias. Así, la escritura alcanzó un alto grado de dificultad y en Mesopotamia llegaron a emplearse más de 700 signos diferentes. El paso final en el desarrollo de la escritura cuneiforme sucedió cuando los escribas comenzaron a usar símbolos fonéticamentepara indicar sonidos al igual que ideas. Al dar a cada sonido un símbolo fonético era posible deletrar cualquier palabra en el lenguaje.


¿Para qué servía la escritura?
La función de la escritura fue amplia. Sirvió para documentos religiosos, técnicos e históricos, tablas astronómicas, inventarios de productos agrícolas, códigos de derecho, textos médicos, crónicas literarias, poesía, etcétera. Se han encontrado miles de tabletas inscritas. A la escritura se le otorgaron también cualidades mágicas y ceremoniales. En los cimientos de templos y palacios se colocaba una tableta dirigida a uno de los dioses mesopotamios y era común que la gente cargara amuletos con inscripciones para ahuyentar a los malos espíritus.


Funciones de la escritura

Desde la psicología, Wells (1987) explora el concepto de lo escrito e identifica cuatro niveles de uso, que no se deben considerar exactamente funciones en el sentido lingüístico: ejecutivo, funcional, instrumental y epistémico.
El más básico es el ejecutivo, que se refiere al control del código escrito, a la capacidad de codificar y descodificar signos gráficos.
El funcional incluye la comunicación interpersonal y exige el conocimiento de los diferentes contextos, géneros y registros en que se usa la escritura.
El instrumental corresponde al uso de la lectoescritura como vehículo para acceder al conocimiento científico y disciplinario.
Y el epistémico se refiere al uso más desarrollado cognitivamente, en el que el autor, al escribir, transforma el conocimiento desde su experiencia personal y crea ideas.
La taxonomía de funciones lingüísticas de M.A.K. Halliday (1973) distingue dos categorías en el nivel epistémico: el uso heurístico y e imaginativo. Coulmas (1989, Págs.13-14) se refiere a esta última función como estética además de incluir otra con la denominación de control social. Después de estas distinciones, podemos distinguir y clasificar los siguientes tipos de funciones:
La primera distinción será entre usos individuales (intrapersonales) o sociales (interpersonales):
Intrapersonales: El autor del escrito y su destinatario son la misma persona. Las principales funciones son:
Registrativa: La escritura permite guardar información sin limite de cantidad o duración. Se trata de la función mnemotécnica más básica que utilizamos corrientemente cuando anotamos direcciones y teléfonos, compromisos en agendas o ideas que se nos ocurren en un momento imprevisto. Requiere dominio del código escrito y su correspondencia con los sonidos.
Manipulativa: al ser bidireccional y planificada, la escritura facilita la re-formulación de los enunciados, según las necesidades y las circunstancias. No siempre reproducimos literalmente lo escuchado, leído, visto o pensado. Escribir permite elaborar la información. Así preparamos el guión de una charla, etc.
Epistémica: subiendo otro peldaño de desarrollo cognitivo, la manipulación de datos permite al autor generar opiniones e ideas que no existían antes de iniciar la actividad escritora. Escribir se convierte en una potente herramienta de creación y aprendizaje de conocimientos nuevos. Todos hemos experimentado el poder epistémico de la escritura en situaciones cotidianas. Al tener que explicar por carta a un amigo una situación complicada o comprometida.
Interpersonales: el autor escribe para otros: un lector conocido o no, un grupo, una asociación, una comunidad lingüística, etc. La escritura se convierte en un instrumento de actuación social para informar, influir, ordenar, etc. Aquí también distinguimos varias funciones:
Comunicativa: la escritura permite interactuar con el prójimo en circunstancias nuevas: en diferentes lugares y tiempos, cuando lo escrito resulta más preciso o cortés. Esta función exige dominar los rasgos discursivos y gramaticales propios de cada género y tipo de texto.
Organizativa: desarrolla funciones ordenadoras, certificadoras o administradoras. Lo escrito garantiza derechos y deberes de la ciudadanía, informa al público lector, garantiza derechos al trabajador, etc.
Finalmente la última función que participa de lo usos intrapersonales tanto como de los interpersonales es la estética o lúdica. En cualquier situación, la escritura posee una dimensión placentera o de diversión.

Sistemas de escritura

Un sistema de escritura permite la escritura de una lengua. Si se refiere a una lengua hablada, como es lo normal y corriente, se habla entonces de escritura glottográfica, pero puede tratarse también de una lengua no hablada, en este caso se hablaría de escritura semasiográfica. Los escritos de las tribus Yukaghir son uno de los ejemplos más conocidos de escritura semasiográfica.
Los escritos glottográficos (escritura de lenguas habladas) pueden estar divididos en dos grandes grupos:
Las escrituras fonográficas se escribe lo que se dice, es decir los sonidos de una lengua hablada (fonemas). Las escrituras alfabéticas o silábicas pertenecen a este grupo.
Las escrituras logográficas muestran los morfemas de una lengua, es decir, los componentes gramaticales. Las escrituras chinas, jeroglíficos y cuneiformes pertenecen a este grupo.
Un mismo sistema puede servir para muchas lenguas y una misma lengua puede estar representada por diferentes sistemas. Los grafemas fundamentales de una escritura pueden completarse con la utilización de diacríticos, de ligaduras y de grafemas modificados.
No se tiene una fecha definitiva del momento en el cual el ser humano emergió como especie y se convirtió en un ser capaz de resolver, de crear, de adaptar, de inventar; antes solo era el instinto de supervivencia el que lo hacia vivir, con el tiempo, aparece un ser capaz de expresar y comunicar sus ideas, incluso utilizando y adaptando cada vez más medios.
Existen muchos hallazgos como los de las cuevas de Chauvet (1995), Cosquer (1994) o Lascaux (1940) en Francia; con imágenes que datan de 31.000, 24.000 y 15.000 años aproximadamente de antigüedad, respectivamente o la cueva de Altamira (1868)

la escritura


La escritura es un sistema de representación gráfica de una lengua, por medio de signos grabados o dibujados sobre un soporte. Es un método de comunicación humana que se realiza por medio de signos visuales que constituyen un sistema. Un sistema de escritura puede ser completo o incompleto; es completo el que puede expresar sin ambigüedad todo lo que puede manifestar y decir una lengua determinada. Las primeras técnicas de escritura se remontan al 4000 a. C.
La invención de la escritura corresponde a un pasaje de la prehistoria en una transición de miles de años.
La escritura ha evolucionado a través del tiempo. Fundamentalmente ha sido de dos maneras:
Ideográficamente: cuando se expresan las ideas,
Fonéticamente cuando se representan los sonidos.
Formas de escritura ideográfica son: Grabados o dibujados sobre piedra, arcilla, papiro, pergamino, tablas de madera cubiertas de cera y en papel.

Historia de la escritura

Se le atribuye a la escritura la historia siguiente: Las transacciones entre tierras alejadas y diferidas en el tiempo necesitaban plasmarse en contratos. Estos contratos se fundamentaban en unas bolas huecas de arcilla que contenían los datos, pequeñas formas de arcilla que simbolizaban los nombres de tres maneras diferentes: esferas, conos, y cilindro a los que se añadían unas formas convencionales que designaban aquello que se contrataba. En caso de reclamación se rompía la bola seca, sobre la cual se había firmado con su sello para su control, y en la que se comparaba la cantidad y la entrega. Estas transacciones fueron puestas en forma de escuadra: este era el medio para dibujar una cuña, un redondel y un cono, que representaban los datos y servía también para dibujar las formas convencionales. Finalmente se encontró la solución más simple: aplastar esta bola de arcilla y dibujar (escribir) en ambas caras el contenido del contrato: qué, cuánto, y cuando utilizando, siempre, esta pequeña caña. Es este el origen de la escritura cuneiforme (cuyo dibujo tiene forma de cuña o triangular) abandonando las formas cilíndricas y redondas.

Escritura e historicidad

Los historiadores hacen una distinción entre la prehistoria y la historia, siendo ésta última definida por la presencia de fuentes escritas autóctonas. La aparición de la escritura en un lugar determinado viene a menudo seguido de varios siglos de inscripciones fragmentadas que no pueden quedar incluidas en el periodo "histórico", y solamente la presencia de textos coherentes marca la "historicidad". En las primeras sociedades alfabetizadas pasaron no menos de 600 años desde las primeras inscripciones hasta las primeras fuentes textuales coherentes (aproximadamente del 3200 al 2600 a.C.). En el caso de Italia, pasaron unos 500 años desde el primer alfabeto protoitálico hasta Plauto (del 750 al 250 a.C.) y en el caso de los pueblos germánicos existe un lapso de tiempo similar, desde las primeras inscripciones del Elder Futhark hasta los primeros textos como el Abrogans (del 200 al 750 aproximadamente).

La Edad del Hierro y el auge de la escritura alfabética

El alfabeto fenicio es simplemente el alfabeto protocananeo en la forma en que se prolongó hasta la Edad del Hierro (tomada convencionalmente de la fecha umbral 1050 a.C.). Este alfabeto dio origen al alfabeto arameo y al alfabeto griego, así como, probablemente por transmisión griega, a distintos alfabetos anatolios y protoitálicos (incluyendo el alfabeto latino) en el siglo VIII a.C. El alfabeto griego es el que introduce por primera vez signos vocálicos. (Dieron el último paso, pues separaron vocales de consonantes y las escribieron por separado). La familia brahmánica de India probablemente tuvo su origen a través de los contactos arameos desde el siglo V a.C. Los alfabetos latino y griego a principios de la Era Común dieron pie a distintas escrituras europeas como las runas, el alfabeto gótico y el alfabeto cirílico, mientras que el alfabeto arameo originó los abyads hebreo, sirio y árabe, y el alfabeto sudarábigo originó el alfabeto ge'ez.